
Piel del bebé
<¿Cómo limpiar la piel de un lactante?>
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El aseo constituye un momento privilegiado. Sepa disfrutarlo, intente evitar el estrés y las prisas para transformar el tacto en caricias tranquilizantes.
Después de cada cambio de pañal, limpie delicadamente el culito del lactante con un producto suave, no delipidante y adaptado, para eliminar la suciedad, los excesos de productos al agua o de cremas de protección y, después, seque con delicadeza. Actúe de la misma forma en las demás partes del cuerpo.
