
Pieles secas
<¿Cuáles son las características de las pieles muy secas que a veces sufren picores?>
Presentan una sequedad intensa y crónica que a veces puede ocasionar picores. Este tipo de sequedad cutánea es frecuente en los niños: en los países desarrollados están afectados cerca del 10% de los niños menores de 10 años.
Estas pieles secas sufren una falta de impermeabilidad de la capa córnea debida a un déficit de lípidos. Esta anomalía provoca una evaporación excesiva del agua presente en el organismo en la superficie cutánea. La piel ya no desempeña correctamente su papel de barrera y deja de proteger al organismo de las agresiones externas. Al ser hiperpermeable, la piel deja penetrar fácilmente en el cuerpo las moléculas ambientales. Entre ellas, alérgenos que pueden provocar una inflamación, eventualmente acompañada de picores. Al rascarse, a veces se producen lesiones que aumentan la permeabilidad cutánea. La piel se vuelve aún más permeable a los alérgenos y entonces puede provocarse una reacción inflamatoria aguda.
Así pues, estas clases de sequedad intensas y crónicas evolucionan por fases sucesivas de accesos y remisiones.
Se han identificado tres grandes tipos de alérgenos ambientales responsables de reacciones inflamatorias agudas:
- los aeroalérgenos: los ácaros, el polen, el pelo de gato y de perro, las plumas, etc.
– los alérgenos alimentarios;
- los alérgenos de contacto: el níquel, los perfumes, etc.
