
Pieles secas
¿Qué papel desempeña el agua en el organismo?>
El agua, al igual que el aire, es un elemento esencial para la vida. En el adulto, el agua representa aproximadamente el 65% de su peso total. Así pues, una persona que pesa 70 kg está constituida por unos 49 litros de agua, de los cuales un 15% se concentra en la piel.
En consecuencia, el papel que desempeña el agua es fundamental. Auténtico depósito al que recurren los demás órganos, la piel permite el intercambio con el exterior: el agua se desplaza de la dermis hacia la superficie empapando las diferentes capas por difusión. Este flujo de agua se denomina PIA (Pérdida Insensible de Agua). Protegida de forma natural por una película hidrolipídica en su superficie, la capa córnea (capa superior de la epidermis) frena este proceso de evaporación. En caso de alteración de esta barrera fisiológica, la PIA se acelera haciendo que la piel se vuelva seca. Entonces se manifiestan sensaciones más o menos intensas y persistentes de tirantez y de incomodidad que pueden ir acompañadas de descamación. Las causas de estas molestias son variadas: factores ambientales, origen constitucional o predisposiciones genéticas que ocasionan sequedad cutánea de distinto tipo, reversible o no, a la que se debe proporcionar una solución adaptada. No todas las pieles secas son idénticas y sus necesidades son diferentes.
